jueves, 10 de septiembre de 2009

...entonces soy efectivamente el Lobo Estepario.

Es difícil encontrar esa huella de dios en medio de esta vida que llevamos, en medio de este siglo tan contentadizo,tan burgués, tan falto de espiritualidad........

¿Cómo no había de ser un Lobo Estepario y un pobre anacoreta en medio de un mundo ninguno de cuyos fines comparto, ninguno de cuyos placeres me llama la atención?

No puedo comprender qué clase de placer y de alegría buscan los hombres.

No puedo entender ni compartir todos estos placeres, que a mí me serian desde luego asequibles y por los que tantos millares de personas se afanan y se agitan.

Y lo que, por el contrario, me sucede a mí en las raras horas de placer, lo que para mí es delicia, suceso, elevación y éxtasis, eso no lo conoce, ni lo ama, ni lo busca el mundo más que si acaso en las novelas; en la vida, lo considera una locura.

Y en efecto, si el mundo tiene razón, si esa música de los cafés, esas diversiones en masa, estos hombres americanos contentos con tan poco tienen razón, entonces soy yo el que no la tiene, entonces es verdad que estoy loco, entonces soy efectivamente el Lobo Estepario que tantas veces me he llamado, la bestia descarriada que no encuentra su hogar en un mundo que le es extraño e incomprensible.



Hermann Hesse
-EL LOBO ESTEPARIO-